Compromiso de Permanencia ORANGE: Yo me lo guiso, yo me lo como.

No quería marearos más con mis batallas con Orange, pero compartirlo con vosotros es mi particular terapia. Estos días he podido comprobar como muchos me agradecían que les explicara cómo podían reclamar. Cada vez somos más los que reclamamos ante los atropellos de Orange y las grandes teleoperadoras.

Ahora estoy con mi reclamación final -ya gané una, como sabéis, relativa al engaño y cobro indebido con su Orange TV Cine y series.

Esta nueva reclamación -que batallo desde el pasado mes de julio- es relativa al compromiso de permanencia y cobros indebidos. Me explico: en diciembre de 2017 Orange logró retenerme como cliente ofreciéndome un descuento del 30% sobre las líneas móviles de la empresa. Maldito el día. Estuvieron 6 meses sin aplicar este descuento. Afortunadamente, reviso las facturas cada mes al detalle, algo que seguramente no hace todo el mundo y ahí, a Orange, que le quiten lo bailao. Desde el mismo mes de enero, de 2018, reclamé el descuento no aplicado. Mes tras mes me aseguraban que corregían ese “error” y que comenzarían a aplicarlo. Así, incumplimiento tras incumplimiento, hasta el mes de junio de 2018, que por fin lo aplicaron. Todo ello lo tengo documentado en las incidencias abiertas con la Compañía y confirmadas, afortunadamente para mi, por SMS de texto que siempre solicitaba (no te puedes fiar nunca: las palabras, con Orange, se las lleva el viento; y las grabaciones, mientras no les aprietes, también).

Una vez logré que cumplieran, ya en julio de 2018, solicité de nuevo que se me abonase ese 30% pagado de más. Se negaron. Es decir, he estado 6 meses pagando un precio que no debía, fuera de contrato, y aquí no pasa nada. Para más inri, pretenden luego aplicarme el compromiso de permanencia no desde mi renovación contractual real -12 meses desde diciembre de 2017- sino desde que ellos comienzan a cumplir con su parte -la del descuento- en junio de 2018. Un robo y un mareo infinito para mi, que lo único que busco es liberarme de esta Compañía.
En este camino que voy recorriendo contemplo, admirado, como somos muchos los que estamos hartos de Orange y la fuga de clientes cada día es mayor. Ahí están los comentarios a mi post inicial sobre el engaño sufrido con Orange TV Cine y Series, ahí están los comentarios en el facebook de Orange. Un cuadro. 
 
Lo tengo todo reclamado en la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) y en la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones (SETSI), pero son procesos lentos y preferiría liberarme de cuajo de esta Compañía. Y no, no quiero dejar de pagar recibos como algunos sugieren y que me corten las líneas, ésa no es una opción.
Ya advertí por todos los medios a la Compañía que lo resolviéramos por las buenas. Oigan, me conformo con que no me roben. Nada, ni caso.

En este proceso, he detectado algo importante y fundamental en su forma de tratar las incidencias: marear al cliente hasta la extenuación, obligándole a hablar siempre con alguien distinto, empezando una y mil veces a contar desde cero su historia. De poco sirve tener un número de incidencia. Siempre es una vuelta a empezar.

Otra cosa que he detectado: cuando rechazan tu petición, en mi caso, nunca me llaman. Es decir, desestiman la petición y ya serás tú quién llame preguntando, que ellos no te van a llamar.

Toda esta pesadilla la tengo que vivir al tiempo que veo, aquí y allá, su cacareado All you need is Love. ¿En serio? ¡Vaya panda!
 
Fin de la terapia. Gracias por leerme.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *